Un deseo de Gran Premio hecho realidad ….

por | 23 Jun, 2025

Las tradicionales campanadas de fin de año en España es un momento siempre especial que abre un año nuevo de expectativas y nuevos deseos. Después de tomar las doce uvas, es tradición pedir algún deseo con el objetivo de que se haga realidad en el transcurso de ese año que recién comienza. El secreto de tener un alto porcentaje para que se cumplan no es otro que pedir anhelos sin demasiadas pretensiones – salud para ti y todos los tuyos, trabajo, algún que otro pequeño proyecto, o simplemente, llegar a volver a tomar las uvas el siguiente año. Este pasado año, añadí en la lista de deseos un anhelo que, personalmente, me hacía especial ilusión, y no era otro que, después de mucho tiempo a la espera, poder disputar el Gran Premio de Madrid.

A falta de solamente cinco días para llegar a la fecha señalada, todo parece indicar que el deseo se va a cumplir con la participación de “Kowalsky” en ese Gran Premio que siempre quise disputar. Hoy, lamento no haber sido algo más osado en mi petición y haber extendido un poco más el deseo adornándolo con poder incluso ganarlo, pero fui fiel a esos principios moderados para no bajar ese porcentaje de efectividad que siempre ofrece confianza. Para mí y resto de familia, solamente estar en los cajones de salida de la mejor carrera de nuestro calendario es un deseo que el sábado se hará realidad, con independencia del desenlace. Lo que tenga que ser será y, aunque todavía no está escrito, es evidente que uno de ellos engrosará su nombre al historial de nuestro Gran Premio por excelencia.

El deseo está cumplido y ahora solamente ese desenlace dependerá en un alto porcentaje del propio protagonista que atiende por “Kowalsky”. Después de una preparatoria hace apenas un mes donde decidimos simplemente ponerlo en marcha con vistas a la gran final, llega a esta cita marcada en su calendario desde principio de año con todas y cada una de las luces que tiene en su cuadro de mandos en color verde esperanza. Si un caballo tiene que llegar al 100% a estas grandes citas, “Kowalsky” llegará el sábado al 120% para tratar de contrarrestar aspectos que, probablemente, tenga en su contra.

Uno de esos aspectos son los exigentes 2.500 metros de la prueba, que creemos muy al límite de su mejor horquilla de metraje, añadido a los más de 36º de temperatura que parece embolsarán al recinto madrileño, cargando con 61,5 kilos en sus monturas. Después de 18 años en el turf, sigo pensando que habría que dar una pequeña vuelta a alguna de estas condiciones que se me hacen del todo severas cuando coinciden en una misma ecuación. Y es que, aunque hay opiniones de todo tipo, permitidme decir que, en el mejor Gran Premio de nuestro turf debe siempre prevalecer la calidad del caballo a la dura exigencia de la prueba.
Dicen los ilustres turferos de pelo blanco que un ganador de Derby no puede no tener aliento para el fondo, y a estos sabios con cientos de discos duros de carreras en su memoria, es siempre conveniente hacerles caso. “Kowalsky” lleva más de dos años demostrando calidad y fondo, y uno de sus argumentos más sólidos, aparte del Derby 2023, lo encontramos en el pasado GP Memorial donde estuvo a punto de dar el campanazo de final de temporada. También es verdad que en aquella cita la pista blanda le ayudó a conseguir el objetivo de luchar la carrera, aspecto este que, desgraciadamente, no tendrá en esta ocasión. Distancia y condiciones de pista son los dos aspectos en interrogante con los que saldrá marcado la mantilla “4” en muchas de las anotaciones de aficionados en sus cuadernos de notas o revistas, y que solo él deberá compensarlos con una forma simplemente extraordinaria y una calidad ya más que demostrada.

Según propias palabras de su entrenador, Monsieur Delcher, que seguro me tirará de las orejas por airearlo públicamente – nunca ha tenido a “Kowalsky” con la salud y forma con la que se presentará en el paddock el próximo sábado. Unas declaraciones intimas que incluso llega a comparar en “petit comité” con las buenas sensaciones que tenía con un tal “Premier Galop” allá por 2007 cuando le sacó cinco cuerpos a un tal “Palamoss” en esta misma final, y que, al igual que “Kowalsky”, tampoco tenía un aliento demasiado profundo en su genética. Palabras mayores venidas de un catedrático del turf que dan tanta confianza como vértigo.

Once titulares para disputar la gran final de esta 89ª edición del Gran Premio de Madrid están llamados a la gloria, de entre los cuales, solo una tendrá la opción de conseguir segundo grado. La extraordinaria yegua “War of Dance” merece una distinción especial como vigente coronada en la pasada edición y, con una digna reaparición, tendrá en su mano repetir bonitos acontecimientos pasados.
Del resto de participantes, difícil pronostico entre tanto ilustre ejemplar, pero no podemos finalizar esta crónica previa sin hacer referencia a algunos de ellos que llevan sello de calidad marcado a fuego.  “Sirjan” después del pasado Memorial donde recogió su corona, se llevó un Listed en tierras francesas. Trató de repetir éxito por esas mismas tierras a comienzos de este año, pero demasiado tiempo sin descanso pasó factura. Después de un merecido descanso, buena fue su medalla de plata en su particular preparatoria del Corpa donde disputó un mano a mano con “The Game” que llega a esta final demostrando metros de sobra para poner una carrera selectiva y buscar también su opción para poder estar en el trío. El estandarte nacional “Tetuan” y apuesta máxima de los rocieros se quedó con glóbulos rojos guardados en la misma preparatoria que “Kowalsky”, y muy posiblemente venga el sábado a buscar esa gran victoria que le lleva siendo esquiva durante más de un año. Otro que también va a vender cara su derrota es “Believe in Stars”. Luchó hasta el último metro su preparatoria exponiendo avales más que suficientes para estar en el equipo titular de la gran final. Bien es cierto que es poco ganador – la última en 2023 – pero es un caballo de hierro que seguro estará luchando una vez más. «Thundering» no parece atravesar sus mejores momentos desde su periplo árabe. Es el único que llega sin previa y sus últimas en Madrid no parecen asemejarse al buen valor que marcó en Meydan, pero aún así, merece máximo respeto. . Y para terminar resumen no podemos dejar fuera a “Scholarship”. Es la única baza mediterránea, pero viendo el desenlace de su preparatoria donde no se dejó un solo ápice de aliento para la gran final, parece complicado que aquí pueda repetir victoria con las baterías de muchos de sus rivales cargadas al máximo.

Alejandro Gutiérrez del Val repetirá monta con “Kowalsky”, para tratar de emular la dupla ganadora del primer Gran Premio de la temporada este año en el Duque de Alburquerque. Confianza plena en este cántabro de nacimiento afincado en Francia, que ha sumado en esta temporada primaveral dos grandes premios para el patio y que llega con el cuchillo entre los dientes para tratar de poner la guinda a una fantástica temporada en nuestro país con un tercer grande primaveral.

Descontamos cada día que pasa para cumplir finalmente ese deseo del pasado fin de año. Viviremos en primera persona una previa hasta el mismo golpe de cajones cargada de nerviosa excitación y tensionada inquietud que trataremos de disimular en todo lo que nos permita el momento previo. No será fácil …. Días complicados de gestionar si añadimos que “Kowalsky” está acostándose tarde esta semana por causas de un inoportuno concierto demasiado cercano a su habitación que los responsables de HZ han querido proponer a jóvenes imberbes en detrimento de los verdaderos protagonistas de nuestro hipódromo, que no son otros que los pura sangre. Una semana demasiado complicada de gestionar, pero decía mi querida abuela que a los deseos no se les puede poner condiciones ….

Mucha suerte para todos !!

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