Un Calendario 2025 sin la pasión del turf.

por | 16 Ene, 2025

En el día de ayer, quedó finalmente aprobado por parte de JCE el programa anual 2025 en el hipódromo de la Zarzuela de Madrid.
Un programa que abandera nuestro turf, y que este año parece no haber generado entre los protagonistas esa pasión que transmiten las carreras de caballos.

Un programa, que me consta se peleó por parte de Asociación de Propietarios con el actual mandatario del recinto madrileño allá por el mes de octubre pero que, finalmente, el resultado ha sido las mismas lentejas de siempre”, solo que en este año 2025 parecen ser algo más bastas en su textura, con menor cantidad en el plato, e incluso parecen haber perdido ese sabor madrileño de antaño.
Solo cinco carreras durante las primeras cuatro jornadas parecen todo un reto que puede derivar en un peligroso despropósito. Después de un parón tan extenso en invierno, donde muchos profesionales aprovechan para dar descanso a sus pupilos, no es difícil entender que haya mucho caballo y caballero esperando con ansia el inicio de la competición a principios del mes de marzo. Con solo cinco carreras en esas jornadas iniciales de la temporada, va a estar difícil hacerse con un hueco en los cajones de salida. Por favor, mantengan la calma, cojan numero y esperen su turno…. Un programa donde, en el resumen de sus números, se advierte una preocupante desconfianza y un paso atrás en la salud de nuestra industria. Y así lo dicen las seis jornadas menos del año, que provocan una docena de carreras menos durante las tres temporadas, y una dotación que se reduce en más de 200.000 euros con respecto a 2024.

En el plato principal de la jornada de primavera los números y cambios son muy significativos. Tres jornadas menos en el cómputo general son el resultado de politizar fechas tan señaladas como la jornada de San Isidro (15 de mayo), o el día de la Comunidad de Madrid (2 de mayo), que se eliminan por el «artículo 33» por parte del máximo mandatario actual. Se peleó hasta el último momento esta eliminación de fechas tan señaladas y representativas para nuestro turf, pero no hubo ni tan siquiera un mínimo acercamiento. La posición enfrentada de nuestro presidente con sus respectivos en Ayuntamiento y Comunidad de Madrid parece ser el único motivo de peso político que se deja entrever para que estas dos jornadas se disputen este año en el recuerdo a puerta cerrada, y se pierdan por el dicho motivo más de 61.000 euros en la dotación primaveral.

Con el plato estival nocturno de julio y agosto servido, estaremos ya con la mitad de las lentejas consumidas. En este nuevo verano desaparecen los viernes que han pasado a mejor vida y de obligado descanso para aficionados y caballos. Un total de seis jornadas menos que equivalen a quince carreras menos, y más de 130.000 euros que vuelan en premios para los areneros, y se los ahorra el hipódromo. Esta reestructuración también tiene su explicación, y no es otra que los malos resultados económicos del pasado año. Los inventos del pasado verano inundando de absurdas jornadas ininterrumpidas los jueves, viernes y sábado fue un goteo constante de pérdidas para el hipódromo, incapaz de generar taquilla y apuesta, y aburriendo hasta la saciedad al más fanático turfero. Este año se rectifica y se abre el recinto únicamente los jueves y sábados nocturnos, que por otra parte es lo que ya estaba inventado y había dado resultado. Solamente queda rectificar los precios de taquilla para que las jornadas nocturnas ofrezcan los beneficios de antaño, con una mayor afluencia que genere diversión y conexiones que sirvan para llenar unas gradas nocturnas rotas de dolor este pasado verano.

El goloso postre del otoño ofrece sin duda las mejores sensaciones a primera vista. Recuperamos las tres jornadas políticas que sacrificamos en primavera y se compensan parte de las carreras perdidas en las temporadas precedentes con bonitas jornadas de siete carreras. Por números pareciera que compensamos lo perdido hasta entonces, pero hay truco también en los números…. Las dotaciones siguen su linea decreciente y también en otoño se reparten 18.900 euros menos que en 2024.
Para terminar, vamos a ser benévolos en la confianza de que el ”Family Day” de este pasado año se repita en 2025. No está contemplado en el programa, y eso siempre suele oler a chamusquina, pero vamos a confiar en la magia de los Reyes magos para que finalmente se confirmen las mismas dotaciones de carreras para no causar mayor perjuicio al programa anual, y un tremendo disgusto a los más pequeños de nuestro turf.

Incluyendo esta confianza navideña extra, los números al final de año arrojan algo que, difícilmente, genera pasión, confianza y salud para nuestra industria. El resumen es sencillo: 210.000 euros menos de dotación para 2025 que se distribuyen en seis jornadas menos, y una docena de carreras menos. Dicho de otro modo … El propietario y profesional se repartirán 210.000 euros menos que el pasado año y que se quedan en las arcas del hipódromo. El aficionado visitará, al menos, seis veces menos el recinto, y habrá doce caballos que no podrán pasar por ganadores, y cuyos propietarios no podrán recoger esas doce recompensas a su esfuerzo.

Dicho esto, es de obligado cumplimiento agradecer abiertamente la confianza de Sepi, y el soporte de Loterías y Apuestas del estado para seguir disfrutando un año más de una afición de la que viven muchos profesionales, y cuya pasión es compartida por muchos aficionados. No es fácil seguir viviendo en casa de mamá y papá durante tantos años, pero sin recursos propios es complicado subsistir sin la ayuda de ambos. Sería grosero y maleducado no ser agradecido con aquellos que nos dan de comer, aunque sean esas lentejas que no gustan demasiado.
Sigo manteniendo viva la frase a la que hacía referencia no hace mucho tiempo en un post anterior, y que resume con aguda ironía la situación de nuestro débil turf …..
“la prueba más fehaciente de que Dios existe es que sigue habiendo carreras de caballos en nuestro país.”

Feliz año !!! y a disfrutar de las lentejas con salud.

Artículos relacionados