Esos locos de los caballos …..

por | 7 May, 2026

Este próximo domingo se disputa una nueva edición del Gran Premio Nacional. Un acontecimiento especial que desde 1881 – con la victoria de la potranca «SIrena» en el antiguo Hipódromo de la Castellana – nos lleva acompañando en diferentes escenarios a través de nuestra longeva historia turfística. Gran Premio que antaño fue considerado como el de mayor prestigio en nuestro calendario y que, desgraciadamente, con el paso del tiempo, ha ido perdiendo consideración y reduciendo sus dotaciones hasta convertirse en una prueba donde solo los que peinamos canas seguimos defendiendo con orgullo. Disputada sobre 2.200 metros, pone a prueba a los mejores potros y potrancas clásicos nacionales de la generación que, con ese mismo orgullo y excelso sacrificio, anteriormente los criadores de casa han puesto a disposición del turf patrio.
Mucha suerte para todos ellos, y que el himno nacional y nuestra bandera en recinto de ganadores al término de la carrera nos haga abrir los ojos y darnos cuenta de la importancia de nuestra cría nacional para el siempre incierto futuro de nuestro turf.

Casualidades de la vida, o no, me causa especial satisfacción ver que, cinco días después, el próximo Premio Reltaj será copado en la totalidad de su corto partant provisional por potros de dos años también con bandera nacional (a excepción de un último reenganchado foráneo que me jodió el artículo). Todos ellos nacidos y criados en esas pequeñas yeguadas de casa con todo el esfuerzo que demanda criar un purasangre inglés en nuestro país sin más ayuda que el orgullo y dedicación personal de cada criador. Triste es que, desde las altas esferas ministeriales, ese pequeño grupo de criadores, en muchos casos de naturaleza familiar y condición altruista, en lugar de etiquetarse como insignes profesionales que se desviven por mantener a flote una raza de competición deteriorada en el tiempo en nuestro país, se nos identifique en esos despachos ministeriales como; “esos locos de los caballos”….

Aún recuerdo como si fuera ayer en la Asamblea de Criadores en mayo 2024 cuando el actual presidente de HZ, recientemente incorporado por esas fechas, con viva y enérgica voz, nos informó a todos los presentes que las ayudas a la cría se iban a confirmar para los siguientes cuatro años como gestión personal a la confianza en la cría. A todos en aquella extensa mesa de “La Cantina” se nos llenaron los ojos de ilusiones, ingenuos todos nosotros por aquel entonces que aquella promesa era más una quimera política, que una hermosa realidad. Aquel mismo año 2024, gracias a un Real Decreto luchado hasta el último momento por parte de la anterior presidencia, se destinaron los últimos 300.000 euros de ayudas económicas a nuestra precaria cría.
Un 2025 ya consolidado, y un 2026 con la misma sintomatología, pasarán de largo sin esa ayuda económica que mínimamente compensen el esfuerzo realizado por todos «esos locos de los caballos”. Y es que, desgraciadamente, hemos llegado a la peligrosa deriva de que la cultura en nuestro país está últimamente más ligada al hurto, fraude y disfrute lupanar, que a la ayuda por mantener el mosaico de tradiciones, influencias y artes ligadas a nuestra rica historia.

A nivel personal, tras muchos años como miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Criadores en la actual y precedente, me cuesta mucho entender que, después de más de un siglo con una competición turfística activa en nuestro país, desde esas altas esferas de ningún gobierno, no haya habido una apuesta firme y seria para la protección y consolidación de la raza del purasangre inglés en España en estos últimos lustros, más que en puntuales ayudas que apenas han servido para parchear el cimiento de una pequeña cabaña. Una raza endémica en el tiempo que agoniza año tras año, y que subsiste colgada por un clavo oxidado en una vieja pared de yeso, solamente custodiada por “esos locos de los caballos”.

Por todo ello, vaya por delante nuestras más enérgicas felicitaciones y deseos de fortuna a todos esos amigos-criadores y propietarios que en el próximo Premio Reltaj del domingo verán cumplido su anhelo de ver a su particular creación competir en su primera contienda, sin más ayuda que el esfuerzo económico y sacrificio personal de cada uno de ellos.

En cuanto al vinculo personal que nos une a este partant, sentimiento de puro orgullo en los dos productos de nuestro “Bow Creek” que se ponen en marcha después de más de tres años de enorme esfuerzo. Contribución por parte de “esos locos de los caballos” a la cría nacional con una nueva línea por parte de este hijo de «Shamardal«, en el que confiamos plenamente pueda aportar a nuestra cría, calidad y precocidad en esta primera potrada nacional. Son los casos de “Bow Art” y “Teralva” de los que hacemos un pequeño repaso desde su gestación.

Bow Art es un hijo de «Bow Creek» por «Artesa«. Una de las primeras cubriciones que engendramos en la Yeguada Agrado allá por marzo de 2023. Federico Riopérez (Propietario de yeguada Canto Gordo) fue uno de los que primero apostó por esta nueva línea creada en España, y confió en el buen cruce con su yegua “Artesa”, madre de una hija anterior (“Verás Mañana”) que llegó a conquistar cuatro victorias en apenas un año en competición. Este su hermano, con buen nacimiento en marzo, nació y fue criado en yeguada Canto Gordo hasta su entrada en competición el pasado febrero. Con impresionante físico y excelente cabeza amueblada, estaremos muy pendientes de su debut y evolución posterior a las órdenes de Sandro Tsereteli y con los colores de Enalto con los que me haría especial ilusión verlos pasar por ganadores.

Teralva es una preciosa hija de “Viana” con línea por Camelot, propiedad de Arturo Grinda como criador de la Serreta y socio de la propiedad de «Bow Creek«. Partícipe directo de este primer producto de “Viana” que realizó enorme esfuerzo ese primer año 2023 para confiar cinco yeguas al recién llegado semental. Nacida en nuestra yeguada y criada posteriormente en los verdes pastos de La Serreta, fue vendida en subasta Acpsie del pasado año por 15.000 euros. Aunque su línea materna no tiene la precocidad como sello distintivo en su genética, pronto “Teralva” dio a conocer a sus responsables los primeros síntomas de esa precocidad, muy posiblemente administrada por «Bow Creek«, y que el domingo tendrá la oportunidad de demostrar bajo la preparación de Barbara Valenti y los colores de Zurraquin de qué pasta está engendrado.

Que gane el que más lo merezca, todos son de la casa y cualquiera de ellos representará con orgullo esa cría nacional que “esos locos de los caballos” mantenemos a pesar de los pesares.
¡¡¡ Mucha suerte para todos !!!

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