Siempre es difícil comenzar una crónica después de una amarga jornada donde las expectativas no llegaron al puerto deseado. Ayer “Kowalsky” no pudo luchar una carrera donde defendía titulo nobiliario. Tremendamente difícil encajar este tipo de carreras donde esperas mucho, y en apenas en dos minutos se desmorona todo.
No somos propietarios de estirar chicles, ni tampoco de tomar decisiones en caliente, y mucho menos con un caballo que nos ha dado tantas alegrías en competición. No merece el gran “Kowalsky” dejar de salir en la foto del espejo, en portadas de revistas, o ni siquiera, poder acompañarlo a recinto de colocados en días de fiesta mayor. Los seis años cargados de grandes satisfacciones pesan ya algunos quintales, pero son sus recientes problemas de salud los que parece le están mermando esas facultades que necesita un caballo de Gran Premio. Ayer el viejo gladiador se fue a por la carrera en el poste de los 300 metros con la valentía de un top-class, y sucumbió en los 200 con la debilidad de un veterano de guerra mermado. Como ya adelantábamos en nuestra crónica previa, no estar en el trío sería sinónimo de comenzar a plantear su despedida, y eso es ahora lo que más duele.
Difícil ahora decidir los designios que le correspondan y merezca, pero es evidente que sería triste e inmerecida despedida la de ayer. Con la aflicción en la cabeza, un nudo en la garganta y con la cabeza fría, buscaremos a lo largo del año su mejor opción para volverlo a ver en portada de revistas, al menos una vez más, y despedir como merece el que hasta ahora se convirtió en el mejor caballo que ha defendido nuestra chaquetilla, y que ha sembrado también lo necesario para que la afición le recuerde durante varios años como uno de esos grandes caballos que dejan poso en nuestro turf.
De momento, un descanso para volver a tratar problemas que ayer le dejaron sin aliento, ver su evolución en la siguiente, e ineludiblemente, ir haciéndonos todos ya a la idea para preparar su fiesta de despedida con la mejor de las sonrisas y reverencias.
Dicho esto, nuestras felicitaciones a los nuevos regentes del ducado de Alburquerque que este año recae en la familia Martul y en todas sus conexiones, de manera especial a su monta Alejandro Gutiérrez Val que mantiene su particular ducado un año más. Ya pudimos felicitarles en persona en recinto de ganadores apenas acabada la carrera, y hoy lo hacemos de manera pública.
Gran preparatoria de “Rojiblanco” con un maravilloso broche final para llevarse ese gran titulo nobiliario.
Enorme caballo que será nuevo referente. ¡¡ Enhorabuena martulianos !!
Paréntesis para “Kowalsky” y retorno para “El Sokhna” este próximo domingo en la primera parte del hándicap sobre 1.500 metros. Excelente fue su reaparición hace apenas dos semanas después de un buen descanso invernal. Todo un ejemplo de caballo de carreras este hijo de “Dragon Pulse” que, a sus ocho años, sigue defendiendo cada opción que tiene en cada batalla. El sparring de “Kowalsky” desde el pasado año, ha conseguido incluso doblegarle y sacar el lado positivo de un sumiso rol que aceptó sin poner una sola pega. Y es que este viejo alazán está hecho de una pasta tan especial que incluso sus citas con veterinarios se podrían anotar en un sello de correos.
Una primera parte de hándicap siempre es una prueba abierta donde las opciones se reparten entre los doce invitados a la cena, pero no tengo dudas de que “El Sokhna” nuevamente llegará a degustar los postres. Un goloso al dulce y un coloso en la batalla al que siempre le gusta quedarse hasta el final. Monta para Borja Fayos que le conoce desde niño y que buscará nueva victoria con él.
¡¡ Mucha suerte equipo !!



