Muy cerca ya de dar portazo y adiós definitivo al 2025, como siempre por estas fechas, hacemos balance de todo lo acontecido en nuestra cuadra con la satisfacción de volver a haber sentido ese incondicional apoyo y cariño de amigos, familiares y aficionados. Vaya por delante mi agradecimiento por el mero hecho de estar ahí y seguir disfrutando de los nuestros.
En cuanto al balance que podemos hacer de este 17º año en competición, un año de turf da para rellenar muchas líneas, recordar algunas alegrías, y sacudirse definitivamente las muchas tristezas y días oscuros aun con cielo despejado. Es evidente que no ha sido el mejor año competitivo en cuanto a resultados se refiere, pocas victorias y algún que otro bofetón de envergadura que, como siempre, hemos encajado de la mejor forma posible a lo largo de doce largos meses. Y es que perder las ilusiones en un año de turf siempre suele herir, pero no está permitido perderlas todas porque corres el riesgo de comenzar a morir.
Por supuesto, nos quedamos este año con un grandísimo recuerdo en la consecución del Gran Premio Duque de Alburquerque 2025, cuarto título grande que ya tenemos en vitrinas y que, de forma digna y meritoria, salvó un año venido a menos.
Para no extender mucho la crónica, damos un breve repaso a todos los efectivos que el pasado 1 de enero comenzaban defendiendo nuestros colores.

KOWALSKY. Nuestro principal baluarte pasaba sus pasadas vacaciones navideñas en la yeguada y reiniciaba su ciclo estrenando sus cinco años. Tenía un bonito programa muy definido para el año y todo comenzaba con una reaparición tranquila a mediados de marzo para encarar su primer Gran Premio en el Duque de Alburquerque a comienzos de abril. Casi sin despeinarse logró el primer gran título del año y la confianza e ilusiones se desbordaban de forma temprana. Con otro grande ya en vitrinas y casi medio camino hecho en el mes de abril, su siguiente meta era el Gran Premio de Madrid que, personalmente, me hacía mucha ilusión. Se preparó a conciencia para ello con la lógica preparatoria del Rheffissimo, donde su preparador no quiso ponerlo a máximas revoluciones y atacar el Gran Premio en plenitud de forma. Un calor asfixiante y un metraje fuera de su mejor horquilla fueron duros obstáculos para el gran “Kowalsky” que, aún con toda la exigencia de ese particular Gran Premio, recogió un digno diploma de cuarto clasificado.
Cumplida la primavera, afrontábamos un otoño con buenas perspectivas, pero en verano un pequeño cuerpo extraño en la zona de su babilla comenzó a crecer. La exploración veterinaria diagnosticó un posible sarcoma que deberíamos tratar a final de temporada. Pasar por quirófano en aquel momento era olvidarnos de la temporada y decidimos con el beneplácito veterinario mantener el programa. A contra-estilo decidimos correr el Gran Premio de la Hispanidad sobre 1.600 metros y, aunque pareció decidido a luchar la carrera, ya en el poste de los 300 el caballo enarboló bandera blanca. Prueba fallida, pero más que fallida por su metraje, parecía que sus problemas de salud parecían aflorar antes de tiempo. El 9 de noviembre tenía marcado en rojo su calendario como su prueba del otoño en el Román Martín. Las sensaciones en trabajos eran muy buenas y todo parecía rodar con las mejores garantías, pero la realidad nos dio una bofetada inmensa cuando le vimos pasar por meta en un lugar que no debía ser el suyo.
De inmediato decidimos pasar por quirófano para tratar el problema de ese maldito sarcoma que parecía ya haberse desarrollado internamente y ver evolución. A día de hoy se encuentra en la yeguada descansando con la única y apesadumbrada duda de si volveremos a ver al “Kowalsky” de siempre en 2026.
Nota final: Notable. Se hizo con otro gran título y el otoño desvaneció sus hojas.
KAMARA. Esperábamos a la propia hermana de “Kendaya” a sus tres años como hacía tiempo no esperábamos a un efectivo en la cuadra. Pronto nos dimos cuenta de que no parecía “Kamara” tener la calidad que su hermana, pero nos agarrábamos a esa su misma genética para tratar de desmentir esa primera sospecha. Tras un año de espera, abordamos su debut con un meritorio bronce. Todo parecía ir en la linea ascendente que buscábamos, pero su primavera se convirtió en un hilo continuo de desconfianza. La dejamos tranquila en verano, no sé si porque lo necesitaba ella, o lo necesitábamos nosotros, y comenzamos su otoño con una plata que parecía volver a llenar las alforjas de una ilusión aun ficticia. Después de este oasis en el desierto sus dos últimos sietes despedazaron un jersey de cachemir que ya venía demasiado encogido para la puesta de los domingos. Con la desconfianza reinando su aurea, la salida de la cuadra se confirmó a principios de noviembre donde esperamos disfrute de otra vida como yegua madre con bandera marroquí.
Nota final: Suficiente. Su parentesco con Kendaya siempre fue una quimera.
SUPER RAFALE. Comenzaba muy bien el año tras una buena victoria en tierras nazarenas. Hasta entonces, había sido un caballo de valor que estiraba y encogía la goma en función del estado de pista y de su mejor condición que, por otra parte, siempre era difícil hacer coincidir. Tres salidas en primavera con terreno blando nos sirvieron para darnos cuenta de que habíamos perdido esa ilusión necesaria en un caballo de pura temporada estival y traspasamos su titularidad a los amigos de Duende del Sur antes de terminar la temporada primaveral. Con tristeza, fue el primero en abandonar el equipo 2025 más por un cansancio acuciante de sus vaivenes, que por la calidad del caballo que ha quedado demostrada en su mejor condición. Aún hoy le seguimos teniendo ese cariño especial cuando sale a pista, y le seguimos empujando hasta el poste de meta aún con otros colores.
Nota final: Suficiente. Un caballo de valor con poca versatilidad.
ALWIN BRAM. Para ser sinceros, tenía todas las papeletas de salir de la cuadra desde el año anterior. Desde los dos años intentando descubrir lo que apenas tenía, se nos llenaron los ojos de continuos problemas de salud. Nos regaló una victoria en invierno que culminó con un bonito doblete nazareno con “Super Rafale” y que nos sirvió para darle una oportunidad más y asignarle dorsal en este año, pero sus infinitos problemas físicos hacían presagiar que su marcha era cuestión de tiempo más que de perseverancia. Dos últimos puestos en primavera fueron causa mayor para confirmar ese traspaso y fue el segundo que abandonaba el barco después de muchos meses intentando reconducir un rumbo perdido desde que saliera de puerto.
Nota final: Suspenso. Una larga espera para tan poca recompensa.

EL SOKHNA. Adquirido para complementar y dar servicio a “Kowalsky” a principios de año, mes a mes se convirtió en uno de esos dignos caballos que se pagaba su pienso mensualmente. Desde el principio no tuvimos en él ese cariño especial de caballo de cuadra. Estaba para lo que estaba y así entendimos su rol. Después de mucho tiempo con la chaquetilla de Becares, le veíamos raro defendiendo la nuestra por muy buenos amigos que seamos, y solo victorias y colocaciones durante todo el año nos hicieron ver en “El Sokhna” el enorme caballo que es. Un “viejo” rentable, noble, competitivo, ganador, con una salud envidiable a su edad. Capaz de engullir y aceptar trabajos como “sparring” en entrenamiento y aprovecharlos para posteriores victorias en carrera, él a lo suyo, que sigue siendo competir al más alto nivel con alguna excepción de errores humanos. Un lujo de caballo al que hoy le tenemos ya un cariño mucho más especial que hace apenas un año. Posiblemente, el caballo que, a contra pronóstico, nos ha hecho disfrutar de más días durante el año. Bravo viejo!!!
Nota final: Notable. La grata sorpresa del año.
FREEKEL. Se fueron los dos años sin debutar y se fue también su edad clásica. Un caballo tan lleno de calidad como de problemas físicos. Más de dos años intentando descubrir en carrera lo que claramente se intuía en trabajos, pero cada vez que apretábamos el acelerador para debutar, sus tendones se resentían. Uno de los caballos que recordaré siempre por toda la ilusión que teníamos en él y toda la decepción que nos ofreció. El melón se quedó sin abrir y es muy posible que cuando lo abramos esté ya pasado, pero de manera cabezona mantenemos la ilusión de abrirlo algún día sentados sobre un barril de pólvora. Hoy, continúa en la yeguada esperando lentamente su recuperación que, solo el tiempo nos dirá si algún día llegará a buen puerto.
Nota final: Suspenso. Sin duda, el caballo de la esperanza estéril.
ZARUK. Último producto de nuestra malquerida yegua madre “High Brooklyn” que tantos disgustos nos ha dado en la cría, hasta que finalmente finiquitamos contrato hace apenas dos meses. Este último producto, hijo del gran “Zarak”, fue nuestra última apuesta por tan desastrosa madre y, aun así, no conseguimos sacar nada bueno de él. El pobre “Zaruk” mantenía muy en el fondo la enorme genética de calidad de su padre, pero con los mismos preocupantes síntomas que su madre… Miedoso, desconfiado, sin ninguna afinidad a la competición, y sin apenas voluntad para ella. Dos carreras en su historial confirmaron que no estaba hecho para la competición y, tras darle los mejores cuidados y un largo tiempo más que necesario, en septiembre decidimos ponerle a correr liebres en Valladolid. Si algo hemos aprendido con “Zaruk” es que ni el padrillo más grande puede con la genética de la peor madre.
Nota final: Muy Deficiente. Un caballo desagradecido que nunca encontró su karma.
KIUNGA. Una potra que comprábamos de yearling en Osarus el pasado año. No tuvimos reparo en que se quedara en pre-training en Francia para adelantar trabajos, y en febrero estaba ya en el patio. Su padre “Victor Ludorum” nos daba la precocidad necesaria para debutar a dos años, pero mes a mes se nos fue haciendo de noche acumulando problemas físicos hasta el punto de que se quedó sin su bautismo a dos años. No queda otra que seguir confiando en ella y esperarla en su edad clásica y, aunque la confianza en estos casos se va perdiendo como el agua en un sifón sin junta, seguimos manteniendo un halo de esperanza e ilusión para que pueda darnos en pista a tres años lo que nos ha negado en este año.
Nota final: Suspenso. Ni siquiera pudimos perfilar su hipotética precocidad.
ZYLEK. Se fue 2024 sin ese debut esperado a dos años, y se nos ha ido 2025 con ese mismo resultado en su edad clásica. Complicado aventurarnos a decir que 2026 será su año, pero ya la ilusión está casi perdida, y un debut después de dos largos años se convertirá en algo ya anodino. Luchar a cuatro años contra caballos ya experimentados es como intentar introducir en la selva al león que no quisieron en su guarida. Cuestión de tiempo será el fatal desenlace con el que comenzaremos en 2026 con este hijo de «Zenzal» tan lleno de problemas como de probabilidades de que marche de la cuadra de la misma forma que así lo hiciera su compañero «Freekel». La esperanza es siempre lo último que se pierde y, de perdidos al río, le asignaremos dorsal para la competición en 2026, no vaya a ser que nos quiera devolver a cuatro años lo que no pudo hacer en su juventud.
Nota final: Suspenso. Otro caballo de esperanza estéril.
BALOOK. Así se llama la nueva joya de la corona Agrado Racing. Un hijo de “Sea The Moon” y madre por “Oasis Dream” adquirido de yearling en Tattersalls. Origen clásico que durante 2025 hemos sabido esperar pacientes durante un largo año. Ni un solo amago para debutar ha querido su preparación que lo tiene sobre algodones para intentar atacar el Derby del próximo año y al que, si quiere alcanzar su objetivo, lo veremos debutando en marzo del próximo año. Poco más que decir de él que tiene la clase, hechuras y físico que se le viera a “Kowalsky” a su misma edad. Palabras mayores …
Nota final: Notable. Asimilando y sin problemas de salud. Se espera mucho de él.
De diez asignaturas en el 17º curso de nuestra carrera turfística, hemos suspendido cinco. Sin duda, malo ha sido el bagaje, y toca recuperar asignaturas pendientes para el próximo año. Alguna que otra cara nueva sustituirá a los suspendidos este próximo año para confeccionar definitivamente el plantel 2026. Y es que las apuestas fallidas en el turf son siempre una gran oportunidad para resarcirte con nuevos efectivos.
El año no ha sido bueno, pero la confianza en el equipo sigue estando intacta. En este sentido, queremos agradecer a todo el equipo capitaneado por Christian Delcher todo el trabajo realizado a lo largo de un extenso año. Enormemente agradecidos por otro gran título que ya quedó grabado en nuestro recuerdo, y por hacernos disfrutar un año más de este apasionante mundo que nunca desmerece. Las recompensas no suelen llegar de inmediato, pero siempre llegan con el tiempo.
Es tiempo de anhelos, y nuestro deseo en clave de turf para el próximo año es que nuestro querido Hipódromo de la Zarzuela tenga la visibilidad externa que durante más de 84 años ha enarbolado su bandera, alejado de todos los focos de corruptas tramas políticas que desgraciadamente estamos viviendo en estos últimos meses. Vergonzosos y bochornosos son los titulares que uno tras otro han convertido nuestro hipódromo en un lugar donde no merece estar.
A todos los profesionales, aficionados, propietarios y todas y cada una de las conexiones de nuestro turf, os deseamos una muy Feliz Navidad, y que esos deseos que se quedaron sin cumplir durante el año se conviertan en realidad en 2026.
¡¡ Feliz Navidad !!




