Si hace apenas dos días se desataba en mi un orgullo sano por ser propietario de uno de esos caballos de relieve en nuestro turf como es “Kowalsky” en la consecución del GP Duque de Alburquerque, hoy, el mismo orgullo se eleva exponencialmente por mi hijo Adrián en su extraordinario logro de acceder a la «Godolphin Flying Start» en su promoción 2025-2027. Semana llena de felicidad y excitación en los diferentes rincones de la casa, no demasiado apta para hipertensos como es mi caso, pero que, con una dosis doble de enalapril, creo que podré estabilizarlo.
Mi heredero al turf, Adrián Redondo, se convertirá en el primer joven español en ingresar en un selecto grupo de doce jóvenes talentos que la multinacional Godolphin pone a disposición cada año en su programa de entrenamiento en el sector del pura sangre inglés. Un máster profesional, inaccesible sin méritos propios y desarrollado durante dos años en todos y cada uno de los enclaves que Godolphin tiene alrededor del mundo. Un logro que ha sido macerado con sumo ímpetu y esfuerzo desde hace un par de años, con una dedicación casi exclusiva y un esfuerzo titánico por su parte. Primero como parte integrante de la Asociación de Hipódromos de España desde hace tres años, donde se ha formado en la parte comercial del turf, unas posteriores prácticas de fin de carrera de seis meses en «Haras du Logis», donde adquirió una formación práctica impagable, y finalizando su oposición particular en la yeguada familiar en la que lleva más de un año al frente, elevando sus conocimientos prácticos y comerciales en cría, reproducción, preparación a subastas, cubriciones, descanso, manejo comercial y pretraining.
Aún recuerdo como si fuera ayer la primera vez que Adrián visitaba un hipódromo con apenas seis años, coincidiendo con la reapertura de nuestro Hipódromo de la Zarzuela. Sus ojos se le iban detrás de cualquier pura sangre que pasara por su vista, inconsciente por mi parte que, en aquel preciso momento, había sembrado en él la semilla del turf. Solo él sintió que había conocido su primer amor, su primera pasión, su primer objetivo en la vida, y solo tenía seis años….. Su excitación casi enfermiza cada domingo de carreras hizo embarcarme junto al resto de familia en este apasionante mundo creando la “cuadra agrado” en 2008, y satisfacer así sus fervientes deseos de tener un caballo en propiedad. Aquel caballo se llamó “Orlov” y con él comenzó su personal historia en el mundo del turf. Año a año se fue convirtiendo en uno de esos “pequeños locos” que no se perdía un entrenamiento de sábado alrededor de gente canosa. Se limitaba a escuchar atento en esa mesa de mayores sin pronunciar palabra, pero toda esa información se la quedaba en su cabeza para ir rellenando su particular enciclopedia. Era el pequeño de la coca cola en la tertulia a mediodía en la antigua cantina del hipódromo y, con apenas 8 años, tenía el desparpajo y la capacidad de discutir al propio Eduardo Buzón, siempre en «Petit comité», el programa de aquel grandullón llamado “Orlov”. A sus 10 años ya compartía con Teo Callejo victorias de «Valiant Blue» y «Ranyán«, y aquella semilla del turf comenzó a enraizar de una manera brutal.
Hoy, con tan solo 24 años, titulación en ADE con mención internacional E4 en la universidad de ICADE, y tres idiomas en el bolsillo, emprende el próximo agosto el fabuloso sueño que él solo se ha construido. Los méritos son solamente suyos, pero el orgullo es nuestro.
Comenzará su aventura el próximo 12 de agosto. Seis primeros meses de formación entre Irlanda y UK con presencia en la subasta Goffs Orby Yearling Sale, meetings en Curragh y Leopardstown, y prácticas en Kildangan Stud, darán paso a cruzar el charco para viajar al continente americano durante seis meses, donde tendrá el privilegio de presenciar meetings como el de Keeneland y Chruchill Downs, a la vez que visitará diferentes yeguadas y recibirá cursos de formación nutricional equina en la universidad de Kentucky y diferentes programas de formación financiera y legales relacionado con la potente industria americana en el sector. Posterior, cruzará el pacífico para llegar a cumplir otro de sus sueños, poner pie en Australia, donde será uno de esos privilegiados en presenciar la Melbourne Cup y visitar docenas de yeguadas para seguir con su formación durante 4 meses más. Estará presente en las principales subastas de yearlings como la “Magic Millions Gold Coast Yearling Sale”, y realizará un modulo de liderazgo en la “Australian Graduate School of Management”, además de un modulo adicional en gestión empresarial en el sector del pura sangre inglés.
Cumplido su sueño australiano, aterrizará en Dubái donde continuará su formación académica y será de nuevo privilegiado en presenciar el meeting de Meydan, además de visitar los distintos y exuberantes centros de Godolphin. Finalizará su apasionante viaje de vuelta a Irlanda donde en sus últimas 18 semanas completará con un módulo de iniciativa empresarial, unas prácticas externas fin de grado de cuatro semanas en estructura, financiación y administración de la industria, y finalmente, disfrutaremos todos de su graduación en junio de 2027.
Toda una experiencia que solo un puñado de jóvenes talentosos pueden vivir en primera persona. Un trampolín a ese mundo soñado que un niño de seis años ya esbozó en la primera mirada que cruzó con un pura sangre inglés. Disfruta de ese merecido sueño hecho realidad.





