Extraño el domingo en el que despertamos hoy sin un solo relato o mención a estas horas de la mañana sobre las carreras que deberían haberse celebrado hoy en Hipódromo de Madrid. Nos quedaremos hoy sin saber quién ganó el Habitancum, qué potranca clásica comenzará a despuntar de cara al Oaks 2025 en el premio Robertiya, y sin la lectura esta semana de esos ilustres cronistas sobre todo lo acontecido. Parece cuanto menos gracioso que de las tres jornadas disputadas en esta, pasada por agua temporada de primavera, fuera esta cuarta de hoy la que fuera suspendida por “causas climatológicas”, cuando ha sido el único domingo sin lluvias en la matinal, y el único donde hemos podido ver brillar el sol después de largo letargo. Mientras en recintos aledaños al nuestro hoy los adeptos al golf pueden disfrutar de su afición en Casa de campo o Puerta de Hierro, los «locos» del turf tenemos que buscar algún otro menester para rellenar un domingo sin carreras.
A toro pasado siempre es mucho más fácil tomar decisiones complejas, y por eso, no voy a ser yo quien se aproveche de una situación, que hoy, es evidente resulta del todo desafortunada. Fuera o no una decisión acertada el pasado viernes, creo que lo menos preocupante no es la decisión que finalmente se toma. Lo verdaderamente alarmante es quién la toma y los procedimientos que se siguieron para cancelar una jornada sin causas de fuerza mayor como así marcan muchos de los contratos de los que dependen nuestras carreras; LAE, Movistar, SIS….
¿¿Quién fue el culpable de esta decisión??? ¿Quién o quienes fueron los responsables de la misma??
A la primera pregunta creo que es fácil contestar. No hay ningún culpable más que una previsión meteorológica demasiado pesimista que finalmente no se cumplió y un manejo de la situación precipitada.
A la segunda pregunta, creo que también es evidente que los únicos responsables de tomar dicha decisión recae en los dos presidentes que firman la sentencia, y que no son otros que Presidente de Hipódromo de la Zarzuela y Presidente de JCE. Y yo me hago una tercera pregunta sobre la marcha…. ¿¿¿Realmente ambos responsables tienen la suficiente competencia para tomar esta decisión??? Y no hablo de si tienen potestad, porque es evidente que la tienen, sino de si tienen la competencia y la capacidad para tomar una decisión de tan magna envergadura en primera persona sin necesidad de convocar un gabinete de crisis, o una simple reunión con los demás estamentos, presidentes de asociaciones, o partners que sostienen con alfileres nuestro turf. Una decisión osada y envalentonada que modifica de manera considerable un ya complejo calendario. Que deja al aficionado sin posibilidad de ver una jornada in situ, o en el sofá de su casa. Que deja en el box a caballos que están preparados para entrar en cajones ese mismo día y muy posiblemente no otro. Que muestra la debilidad de nuestro turf de puertas afuera, y que deja a profesionales y propietarios de nuevo con el mustio sentimiento de que su figura en este circo carece de valor alguno. Con solo un poco de sentido común, quizás la decisión más responsable y menos dañina hubiera sido haber tomado «la decisión» con fecha mucho más cercana a la de la jornada de hoy. No tengo duda alguna que de haberse postpuesto esa decisión al mediodía del sábado, el dictamen hubiera sido otro muy distinto con medio toro ya pasado por la puerta de chiqueros. Pero claro, para eso hay que partir con menos vehemencia, con algo más de responsabilidad, y con mucho más sentimiento y respeto hacia el turf.
Pero a la tercera pregunta también creo tener respuesta, y no es otra que la afirmativa. Por supuesto que también, ambos estamentos tienen competencia. El Presidente actual del Hipódromo de Madrid tomó la siempre difícil resolución al inicio de su mandato de envolverse en un halo de presidencia ejecutiva, jamás antes tomada en nuestro hipódromo, prescindiendo en su primera semana de un Director Técnico con la experiencia suficiente como para tomar este tipo de decisiones. Hasta ayer, todos tuvimos suerte de que el motor de la competición funcionara sin problemas aparentes, pero algo pasó en los entrenamientos libres de la semana y el motor comenzó a tener problemas. Sin dirección técnica, los mecánicos son simples ingenieros a sueldo sin competencia de toma de decisiones, y el domingo de carrera está ya perdido.
Hoy no ha habido carreras sencillamente porque la parte ejecutiva tomó una decisión vehemente, unipersonal y precipitada basada únicamente en “indicaciones de la Comunidad de Madrid por cuestiones climatológicas”. Jocoso también que nuestro presidente, que abandera la más fiel estirpe socialista siga a “pies juntillas” una recomendación por parte de la “tarada” del bando contrario, tal y como está nuestra política nacional hoy en día. Sinceramente, cuéntenme mejor otra de vaqueros porque esta no me la creo.
Dejando a un lado el sarcasmo político, mi sentido común me hace pensar que, con la decisión ya tomada por parte de nuestro presidente a primera hora del viernes, este se limitó únicamente a poner en conocimiento su inalterable decisión al Presidente de JCE como socio fiable que, sin poner reparo alguno para no entrar en disputa estéril, plasmó también su firma en una sentencia que sin duda crea un peligroso precedente. Los verdaderos motivos que llevaron a ambos a firmar el comunicado oficial, imagino que solo el tiempo los esclarecerá, y no me refiero precisamente al que hace esta mañana en Madrid, si no al tiempo que transcurrirá hasta que el verdadero motivo clarifique una injusta sentencia para aficionados, propietarios y profesionales.
Dicho lo cual, lo más importante y como mal menor, la jornada no ha sido cancelada, y solo ha quedado aplazada al próximo sábado, por lo que podremos disfrutar de una doble jornada el próximo fin de semana. Particularmente, aunque me considero un buen aficionado al mundo de las carreras, dos jornadas seguidas se me hace un poco de bola, por lo que disfrutaré del bonito día del sábado en la yeguada y, por supuesto, me acercaré el domingo a presenciar otro bonito día de jornada matinal al sol de la primavera.
Buena semana a todos!! Por fin, se acabaron las lluvias, pero desgraciadamente, mantenemos el mismo espíritu.





